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Negociaciones nacionales de un AVA

La UE aboga por un proceso inclusivo y multipartito para acordar los términos de un Acuerdo Voluntario de Asociación (AVA). El proceso debería reflejar un amplio consenso entre las partes interesadas del gobierno, el sector privado, organizaciones de la sociedad civil, comunidades y pueblos indígenas. A través de procesos inclusivos, las partes interesadas contribuyen a las discusiones y decisiones sobre el contenido de un AVA.

No obstante, es posible que las partes interesadas tengan puntos de vista divergentes sobre muchos asuntos, por lo menos al principio. Por ejemplo, puede que el sector privado quiera una definición de la legalidad sencilla que le facilitaría demostrar que cumplen con la legislación. Por el contrario, quizá las organizaciones de la sociedad civil deseen una definición de la legalidad más detallada que incluya responsabilidades frente a las comunidades.

Las posiciones también pueden diferir dentro de grupos amplios de partes interesadas. Distintas ramas del gobierno, por ejemplo, pueden tener diferentes motivos para querer un AVA y puede que quieran que el acuerdo logre objetivos diversos. Dentro del sector privado, también los actores a pequeña y gran escala pueden tener distintas prioridades.

Por consiguiente, las negociaciones nacionales intentan identificar áreas de interés común que puedan ser apoyadas por todas las partes interesadas a pesar de sus diferentes perspectivas. El objetivo no es lograr un consenso pleno en todos los aspectos de un AVA, sino alcanzar el apoyo general al acuerdo por parte de los interesados.

Dos niveles de diálogo nacional

Para alcanzar un consenso nacional, el país exportador de madera continúa las consultas con las partes interesadas que comenzaron en la fase de prenegociación. Las consultas contribuyen a que el AVA sea práctico, creíble y propio del país. Por este motivo la naturaleza de las consultas es clave y depende de:

  • mecanismos efectivos para identificar, participar e intercambiar información con las partes interesadas;
  • la participación de personas elegidas por las partes interesadas para que las representen, y sistemas efectivos mediantes los cuales esas personas pueden informar a sus representados y a las estructuras negociadoras del AVA;
  • procedimientos que garanticen que los representantes de las partes interesadas pueden de hecho influir en el proceso.

Los distintos países han adoptado diferentes enfoques y estructuras. Con frecuencia, los procesos y las estructuras cambian con el tiempo y es posible que deban adaptarse a nuevas situaciones conforme estas surgen.

En los procesos AVA hasta la fecha, representantes del gobierno, el sector privado y asociaciones de la sociedad civil se han unido en grupos multipartitos para desarrollar posturas de negociación nacionales. Para equilibrar las necesidades de cada grupo y alcanzar un consenso nacional amplio, todas las partes interesadas llegan a arreglos. La experiencia hasta el momento muestra que la participación basada en un representación justa facilita que las partes interesadas alcancen el consenso.

También se celebran conversaciones y negociaciones dentro de los grupos de interesados para llegar a posiciones comunes que aportar a la consulta nacional o a las negociaciones bilaterales. Este proceso es deliberativo. Las partes interesadas debaten y recopilan evidencias que les ayuden a posicionarse, y expresan sus necesidades y deseos. Algunos grupos prefieren hacerlo redactando documentos de posición.

  • Las empresas del sector maderero suelen contar ya con asociaciones dentro de las cuales pueden debatir los problemas. Generalmente estos grupos representan a actores más grandes y poderosos del sector privado y no a pequeños operadores, como los procesadores de madera familiares.
  • Las organizaciones de la sociedad civil y las comunidades pueden trabajar dentro de las coaliciones existentes o crear otras nuevas. Las organizaciones de miembros de plataformas civiles pueden tener distintas prioridades, como las referentes a derechos humanos, el medio ambiente, el género o los derechos de los pueblos indígenas. Las distintas prioridades suponen desafíos a la hora de alcanzar el consenso entre organizaciones de la sociedad civil.

Desafíos que afectan a las negociaciones nacionales

Para los gobiernos que negocian un AVA con la UE, es un reto infundir confianza entre las partes interesadas y asegurar su compromiso con el proceso a largo plazo. No obstante, la experiencia demuestra que para los gobiernos puede suponer un desafío diseñar, organizar e implementar un proceso que:

  • permite la participación de múltiples interesados,
  • cuenta con circuitos de retroalimentación que permiten que los aportes de las partes interesadas influyan en las posiciones del país,
  • dispone de mecanismos de coordinación eficaces para debatir, discutir y acordar posturas del gobierno,
  • asegura que la participación continúe después de la fase de negociación y en la de implementación.

A menudo los gobiernos requieren nuevas fuentes y capacidades para influenciar, trabajar conjuntamente y facilitar el diálogo entre las partes interesadas, incluidos grupos con los que han tenido escasa relación anteriormente. Además los gobiernos también necesitan proveer los recursos adecuados para financiar estructuras de negociación e implementación, estudios técnicos y reuniones.

Es posible que las partes interesadas carezcan de los conocimientos, habilidades y recursos para participar eficazmente en un proceso AVA. Tanto los gobiernos, como instituciones de la UE, Estados miembros de la UE, grupos de la sociedad civil, organizaciones no gubernamentales y organismos internacionales desempeñan un papel a la hora de fomentar la capacidad de las partes interesadas para que estas jueguen un rol informado en las negociaciones.

Véanse las secciones de AVA paso a paso sobre cómo un AVA puede fortalecer la capacidad y apoyo a las partes interesadas de un AVA.

Para definir la legalidad, por ejemplo, las partes deben comprender los marcos jurídicos existentes pero les puede costar incluso obtener acceso a esta información. Quizá necesiten nuevas habilidades que les permitan comunicar los aspectos técnicos de la legalidad a sus representados, o defender sus posturas en las negociaciones. Puede que los gobiernos necesiten varias rondas de consultas y comprobaciones sobre el terreno antes llegar a una definición aceptable por todas las partes interesadas.

Por ello, la consulta nacional debe avanzar a un paso adecuado para lograr un consenso amplio y que dé a las partes interesadas el tiempo que necesitan para comprender el proceso, dar a conocer sus posturas y asegurarse de que un AVA contempla sus intereses.

Más información

Enlaces externos

Canby, K. 2013. Forest Law Enforcement Governance and Trade (FLEGT) Voluntary Partnership Agreements (VPAs) or How to do effective consultation for national policies. Presentación en PowerPoint de Forest Trends. [Descargar PDF]

Duffield, L. y Ozinga, S. 2014. Making Forestry Fairer: A Practical Guide for Civil Society Organisations Taking Part in VPA Negotiations. FERN. 68 pp. [Descargar PDF]

Falconer, J. 2013. Overview of VPA processes: opportunities and challenges for projects to advance FLEGT. Presentación en la reunión de coordinación del Proyecto FLEGT. 9 de octubre de 2013, Bruselas. [Descargar presentación de PowerPoint]

FAO. 2014. The Voluntary Partnership Agreement (VPA) Process in Central and West Africa: From Theory to Practice. Food and Agriculture Organization of the United Nations. Roma, Italia. 58 pp. [Descargar PDF]

Othman, M. et al. 2012. FLEGT Voluntary Partnership Agreements. ETFRN News 53: 109-116. [Descargar PDF]



 

Fórmula de advertencia. El contenido de AVA paso a paso está basado en lecciones y experiencias obtenidas y descritas por el Centro FLEGT de la UE y por lo tanto son responsabilidad única del Centro. Para comentarios o preguntas, puede ponerse en contacto con el Centro FLEGT de la UE en: info@euflegt.efi.int

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